Anexo:Relatório da comissão mista brasileiro-peruana de reconhecimento do Alto Purus/texto em espanhol

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Relatório da comissão mista brasileiro-peruana de reconhecimento do Alto Purus
por Euclides da Cunha



Organizacion[editar]

La comision mixta de reconocimiento del Alto Purus tenia la organizacion siguiente:

Comision Brasileira ― Comisario-ingeniero Euclides da Cunha; ayudante sustituto, 1o. Tenente de Artilleria Alejandro de Argollo Mendes; auxiliar tecnico, ingeniero Arnaldo Pimenta da Cunha; medico, Dr. Thomás Catunda; secretario, ingeniero Manuel da Silva Leme; encargado del material, Rodolfo Nunes Pereira; 20 soldados del 36º. batallon de infanteria á cargo del Alferes Francisco Lemos, teniendo como subalterno el Alferes Carlos Cavalcanti de Carvalho.

Comision Peruana ― Comisario Capitan de Corbeta D. Pedro A. Buenaño; sub-jefe Teniente 1º. Nicolás Zavala y Zavala; ayudante y fotógrafo Ernesto Nettofen; secretario Mauricio Lecca; y 15 individuos de escolta entre marineros y soldados, á cargo de un sargento 1º.

Elementos de movilizacion - Lancha Cahuapanas con 22 tripulantes: Commandante Teniente 1º. de la armada Numa P. Leon;40 1º. maquinista Celso Pietro, 1 segundo maquinista; 3 practicos; 1 practicante; 1 contramaestre; 1 mayordomo, 1 1º. cocinero; 1 2º. idem; 5 empleados de maquina; 6 marineros; y además 5 embarcaciones menores, entre batelones, monterias y canoas.

Elementos de movilizacion - Seguieron en la lancha n. 4 de la marina y en la "Cunha Gomes", remolcando la alvarenga de viveres "Manoel Urbano", siendo la tripulacion de ambas la seguiente: la primera 2 maquinistas, e foguistas, 1 cabo y 2 marineros; la segunda 1 comandante, 2 maquinistas, 3 foguistas, 1 maestro, 1 marinero y 1 cocinero.

Instrumentos - Comision brasilera: 1 teodolito astronomico de Bruner; 3 cronómetros; 2 sextantes y respectivos horizontes; 2 brújulas prismáticas; 1 brújula prismática azimutal; 1 luneta de Lugeol; 2 termómetros; 1 psicómetro; 1 barómetro Fortin; 2 aneroides; 1 teodolito topográfico; 2 maquinas fotográficas; 1 micrómetro de refleccion; 1 molinete de Waltman; 1 pasómetro, etc. Comision Peruana - 1 teodolito astronómico; e cronómetros; 2 sextantes; 2 horizontes artificiales; 1 compaso prismático azimutal; 1 compaso de bote; 2 brújulas de bolsillo; 1 luneta de Lugeol; 2 aneroides; 4 termómetros; 1 sextante de bolsillo; 2 maquinas fotográficas; 1 corredera ordinaria, otra de patente.


Instrucciones para las Comisiones Mixtas Peruano-Brasileñas de Reconocimiento de los rios Juruá y Purus en los territorios neutralizados[editar]

Reunidos en conferencia en el Ministerio de Relaciones Exteriores del Brasil, el Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de la Republica del Perú, Sr. Dr. D. Guillermo A. Seoane, y el respectivo Ministro de Estado, Sr. Dr. José Maria da Silva Paranhos do Rio-Branco.

Teniendo presente los articulos IX, X y XI del Acuerdo de 12 de Julio de 1904 entre los Gobiernos del Perú y del Brasil, Acuerdo que estableció el modus vivendi que debe regir en el Alto Juruá y en el Alto Purus durante el plazo señalado para la discusion diplomática sobre limites entre los dos paises o durante los prazos de las prórrogas en que ambos puedan convenir, segun está estipulado en los artículos I y II del mismo instrumento;

Debidamente autorizados, convinieron en las siguientes instrucciones para las dos Comisiones Mixtas de reconocimiento de los rios Alto Juruá y Alto Purus en los territorios neutralizados:

I[editar]

El personal de cada una de las dos Comisiones, peruana e brasileña, se reunirá en la ciudad de Manáos.

Los comisarios especiales respectivos, es decir, los dos jefes peruanos y los dos jefes brasileños de ambas comisiones, conferenciarán en dia determinado con el objeto de entregarse unos á otros, cópias auténticas de los titulos de sus nombramientos y de los de sus auxiliares, así como cópia auténtica de las presentes instrucciones, confrontando estas entre si. Verificada la regularidad de tales documentos, se extenderá acta, quedando asi constituidas las dos Comisiones Mixtas de exploracion.

II[editar]

Cada una de las Comisiones Mixtas cuidará de proveerse del material flotante necesario, y ambas regularán de comùn acuerdo sus cronómetros para la determinacion de las longitudes de los puntos importantes de los rios, que les incumbe explorar.

III[editar]

La posición geográfica de Manáos fué determinada en 1901 por los Señores Carlos Accioli, Capitan de fragata de la marina brasileña, y Augusto Tasso Fragoso, Capitan del Estado Mayor del Ejercito del mismo pais, los cuales encontráron los siguientes resultados:

Latitud: 3˚ 07' 55", Sur.

Longitud: 4h 00m 04s 05, Oeste de Greenwich, ou 60˚ 01' 45".

IV[editar]

La Comision encargada de la exploracion del Juruá saldrá de Manáos y verificará el curso de ese rio, haciendo un simple reconocimiento hidrográfico hasta la boca del afluente denominado Breu, cuyas coordenadas geográficas, determinará, asi como las des alguns otros puntos interessantes en el trayecto.

La boca del Breu en el Alto Juruá queda á la margen derecha, aguas arriba de la confluencia del Tejo.

De la boca del Breu árriba, hará un levantamiento rápido del Alto Juruá y determinará aproximadamente las coordenadas geográficas de las bocas de todos los principales afluentes haste las cabeceras de los dos que lo formam, y los varaderos que van para Ucayále, los cuales deberán ser explorados en toda su extencion. De regreso la Comision determinará las coordenadas de la confluencia del Juruá.

V[editar]

La Comision á quien incumbe la exploracion del rio Purus saldrá de Manáos y verificará el curso de ese rio, haciendo un simple reconocimiento hidrográfico hasta el barracon Catay, cuyas coordenadas geográficas determinará, así como las de algunos otros puntos interessantes en el trayecto.

De alli arriba hasta los varaderos que van del Ucayále y que deberanser explorados en toda su extencion, se hará un levantamiento rápido del Alto Purus, determinandose aproximadamente las coordenadas de las bocas de todos los principaes afluentes, especialmente de los llamados Curanja, Curiúja y Manuel Urbano.

La Comision Mixta corrigirá y completará como pudiere el plano levantado por W. Chandless, y verificará la correspondencia de la nomenclatura geográfica que en él se encuentra, con la actualmente en uso. De regreso, determinará las coordenadas de la confluencia del Purus.

VI[editar]

Cada Comision Mixta deberá presentar un mapa de los trabajos á su cargo, y uma memoria descriptiva de la zona recurrida.

VII[editar]

Complido su encargo, las dos Comisiones Mixtas se instalarán en Manáos para hacer ó concluir los trabajos de escritorio. En fé de lo cual, los dos Ministros arriba nombrados, suscribén estas instrucciones en cuatro ejemplares, cada uno en los idiomas español y portugués, en la ciudad de Rio de Janeiro, á los cuatro dias del mes de Febrero de un mil nuevecientos cinco.

L. S. - G. A. Seoane.

L. S. - Rio-Branco.


Viaje[editar]

En cumplimiento de lo que las instrucciones mandaban, reuniéronse las comisiones en la ciudad de Manáos, verificóse la instalacion oficial y comparacion de los cronómetros, segun las actas que se encuentran en los anexos; y prolongaron su estadia hasta el 5 de Abril en que la comision mixta seguió en demanda de su destino. Esta demora fué obligada, porque las instrucciones solo fueron recibidas dias antes de la partida. El tiempo perdido en Manáos nos desesperaba, pues hacia problemático el poder llegar al fin del viaje que nos encomendaban ó al menos aumentaba grandemente las dificultades, por que la vaciante se originaba en esos meses y las facilidades de navegacion á vapor acortábase, haciéndose por el contrario mucho mayor la que habia que hacer en botes en rio de tan largo curso.

Sin embargo aprovechóse el tiempo en aparejar los elementos de movilizacion lo mejor posible, y ambas comisiones, anhelando el más exacto y rápido cumplimiento del deber, estuvieron listas a la vez y como se ve recibidas las instrucciones, y cumplidas las primeras indicaciones, zarparon en convoy.

Partiamos en la época más impropia, precisamente cuando iba á cesar la navegacion regular para el Alto Purus, sujeta como se sabe á los periodos de las vaciantes y de las crecientes que todos los años se suceden de Abril á Noviembre y de Noviembre á Marzo. A pesar de esto la surcada hasta la confluencia del Acre, hizose con la mayor regularidad, pero tuvo que hacerce excesivamente morosa.

Reunida toda la Comision Mixta en la confluencia del Purus á las 7 horas de la mañana del dia 9 de Abril, acordaron los dos jefes, brasileño e peruano, los procedimientos generales que debrian adoptarse para iniciar los trabajos, todo lo cual consta en acta que para el efecto se formó y que vá en los anexos.

Deberian continuar viaje navegando dia y noche, efectuandose el levantamiento hidrográfico solamente de dia, de manera que las secciones que se pasaban durante la noche y que no pudieron ser marcadas se incluirian en el contralevantamiento que debian verificar en la bajada. Esta medida tenia por principal objeto, recuperar el tiempo perdido y aprovechar así los restos de la creciente, que serian de todo perdidos con las demoras que se impondrian al tratarse de un trabajo minucioso por el momento inecesario, por encontrarnos en la region la más bien conocida del Purus y convenia hacer todo esfuerzo para llegar á los lejanos puntos de las cabeceras que constituian el objetivo esencial de nuestra mision.

Estas disposiciones generales daban cierto método á nuestros trabajos futuros y serian además, como realmente lo fueron, modificadas conforme á las circunstancias y á una experiencia mayor que se iba adquiriendo.

La comision peruana, a quien una embarcacion unica permitia movilizacion más regular, inició el levantamiento sin interrupcion dia y noche y en esto fué imitada por la brasilera, tan pronto como fué contratado el remolque del batelon Manoel Urbano con el vapor Tracuà, lo que se verificó el 13 de Abril en la altura de Boa Vista de Bacury.

Hasta el punto el viaje fué demasiado lento, mejorando despuès por haberse amarrado las dos lanchas brasileñas á fin de establecer mayor uniformidad de marcha y verificar asi con más acierto el levantamiento citado. Desgraciadamente el vapor que remolcaba el batelon, chocó con un palo, estuvo en peligro de naufragar y esto contribuyó tambien á la demora de la marcha. De modo que el 5 de Mayo, exactamente un mes después de la partida de Manáos, seguimos de la boca del Acre para las cabeceras.

Aprovechamos los 3 dias del 2 a 5 de Mayo, que permanecimos en la boca de este afluente, para verificar por primera ves después de nuestra salida, la marcha de los cronómetros, asi como las primeras observaciones acerca del régimen y caractéres físicos de los rios. Como estes trabajos exigen gran demora, convinimos, puesto que las instrucciones solo mandaban un lijero levantamiento del bajo Purus y las razones ya expuestas nos obligaban á avanzar lo más pronto posible, en solo empezar las observaciones de coordenadas y de detalles del Acre para arriba. Existia tambien la causa fundamental de estar perfectamente estudiada la parte que habiamos recurrido, y de que habian más arriba puntos de posicion bien conocida que permitia con más acierto el trabajo de las marchas cronométricas, sujetas no solo á las causas ordinarias de variacion, sino á otras muchas extraordinarias que oferecen las especiales condiciones en que verificábamos el viaje. Combináronse nuevas disposiciones para la navegacion de acuerdo con la vaciante, cada ves mayor que ibamos encontrando y el menor volúmen del Purus al perder á su mayor tributario. Se estableció que la navegacion solo se haria durante el dia, dados los peligros de la surcada en la noche por los inumerables palos que se hallaban á flor de agua. Tambien se arregló un plan de señales, de modo que los dos elementos de la comision facilmente pudiesen comprenderse segun las circunstancias. El viaje continuó si que ocurriese nada digno de notarse, obligados pa las paradas necesarias que exigia el acarreo del combustible ó sea la leña, y por los resguardos, que se hacian cada vez mayores, para evitar los peligrosisimos choques en los palos, que en número cada ves mayor, aparecian en los canales.

Afin de uniformisar mejor la nevegacion y por conseguiente el levantamiento que se hacia dependiente en parte de la regularidad de la marcha, ligáronse las dos lanchas "n. 4" y "Cahuapanas", seguiendo las aguas la "Cunha Gomes", que remolcaba el batelon. Despues de la confluencia del Yaco, á donde llegamos el 11 de Mayo y en cuyas cercanias encontramos el "Neptuno", el ultimo vapor que descendia librándose de la vaciante excesiva del rio, las singladuras hiciéronse muy irregulares y fatigantes, obligando á continuos sondajes y paradas, no solo por los muchisimos palos, que fueron aumentando a partir de Novo Destino, sinó tambem por los bancos de arcilla colorada endurecida, que con los nombres locales de torrões y salões hacian cada vez más dificultosa la travesia. En Terruan y Catiana, la "Cunha Gomes" inmobilizóse, encallada en esos bancos.

Preveiamos el fin de la navegacion en la confluencia del Chandless, de donde no podrian pasar nuestras embarcaciones cuyos calados se hacian cada vez más impropios por la escacés de las aguas. Pero precisamente el dia que debiamos llegar á ese afluente, nos hallábamos, en la mañana del dia 21 de Mayo, en la vuelta de San Blás, cuando um accidente desastroso, modificó profundamente el curso de nuestro viaje. El pasaje alli, á ejemplo de otros que se habian pasado, ofrecia la alternativa de la encallada ó del naufragio; si se tomaba la convexidad de la playa donde la corriente disminuye, encontrábase con los bancos de arena; se seguiamos por la parte cóncava, donde existia la ventaja de una mayor profundidad, se anulaba completamente ante los peligros ofrecidos por numerosos palos, cuyas puntas amenazadoras dificilmente podrian ser evitadas. Naturalmente, á pesar de los peligros, preferióse el último caso.

Fué lo que realizó la "n. 4" y la "Cahuapanas", saliendo airosas del sitio peligroso, pero sin poder librarse de la varada que tuvo lugar alfin de la curvatura ó playa (á las 7h 50m a.m. ) y de la que salimos despues de algunas maniobras.

La "Cunha Gomes" remolcando el pesado batelon "Manoel Urbano", venia ligeramente atrazada: de suerte que aún luchaban aquellas por librarse del bajo en que se hallaban inmobilizadas cuando apareció la ultima á las 9 a.m. y penetró por el único pasaje del canal, cuya navegacion haciase tan precaria á la violencia de la corriente y los palos submergidos ó á flôr de agua, que obstruian el curso del rio. A pesar de esto, lo atravesó sin incidente; pero al finalizar la vuelta y no obstante de haber hecho un sondaje preliminar, encalló ligeramente en un bajo, por lo que dió atrás, á fin de safar, lo que se conseguió sin dificultad. La corriente éra muy fuerte; al retroceder la lancha, debia inmediatamente seguir avante, venciendo con prontitud la corriente, de modo que la "Cunha Gomes" y su remolque no cayesen sobre los palos que aun estaban muy proximos. No se conseguió esto, porque la máquina no funcionó debidamente en el momento en que era más necesario dar toda fuerza, de suerte que la lancha con el batelon, arrastrados por la corriente, fueron á poca distancia á estrellarse contra un gran palo de capirona, que perfurando al último lo anmobilizó y empenzando á hacer agua rapidamente, se verificou un naufragio, que fué irremediable. Grandemente auxiliada por la tripulacion de la lancha peruana "Cahuapanas", la comision brazilera despues de penosa faena, propia de tal ocasion, conseguió salvar poco más de la mitad de las mercadarias que llevaba, no habiendo ocurrido desastre personal que lamentar.

De este modo la Comision Mixta, detenida todo un dia, antes de llegar á la boca del "Chandless", por que la "Cahuapanas" á su vez no conseguió salir del sitio donde estaba encallada, tuvo que reorganizarse y al mismo tiempo tomar nuevas disposiciones, que facilitasen el buen término de su mision.

Asi, se redujo la comision brasilera, muy numerosa para los recursos que repentinamente disminuyeron en la mitad. Las medidas que se tomaron fueron eficaces: la comision brasilera, formada por el comisario, el auxiliar técnico, el médico, el subalterno de la fuerza, 11 soldados y trabajadores, seguió el dia 22 viaje al "Chandless"; donde el 23 la alcanzó la comision peruana, disminuida solo en la tripulacion de la lancha "Cahuapanas".

Quedó en San Blás el resto del personal brasilero, á cargo del ayudante sustituto.

Reunida el 25 de Mayo la Comision Mixta en la boca del Chandles, combinaron los jefes respectivos, las medidas que se hacian necesarias tomar y entre estas, acordaron mandar a los Gobiernos brasilero y peruano, una relacion detallada, haciéndoles ver el cuadro real de las dificultades que se presentaban, y que por su carácter imprevisto, talvez justificasen y originasen nuevas instrucciones.

Era una medida indispensable. Las noticiasdel estado del rio, llegaban desanimadoras. El Purus en toda la yaciante, hacia muy dificultosa la navegación. Habian parado pocas millas adelante, en casas provisorias, la Comision Mixta brasilero-peruana y tres vapores, el Santos Dumont, el Fénix y el Cassianá, yacian no muy separados, presos por las arenas. Diariamente bajaban en canoas ó monterias, para Manáos, ó sus tripulantes ó pasageros, y lo que de ellos se sacaba siempre en claro, éra la certeza de la completa vaciante del rio.

Todo esto justificaba una comunicacion urgente, de que fué portador el subalterno de la fuerza brasilera, que en el dia 26 de Mayo bajó para Manáos, llevando á la vez órden de conseguir nuevos viveres para su comision. Entre tanto, y hecha la comunicación, meramente preventiva, no pensamos en parar alli ó regresar, sinó mas bien avanzar cuanto antes, organizando en canoas y pequeños batelones na flotilla de subida. No nos engañábamos encuanto á las dificultades que con certeza nos aguardában.

Aparentemente, á la simple inspeccion de un mapa, yá habiamos avanzado mucho.

Estábamos á cerca de 1500 milhas itinerarias de la boca, ó sean aproximadamente tres cuartos de todo el Purus yá recorridos; restábanos al rumbo médio del sudoeste apenas poco más de 2˚ en longitud y menos de 2˚ em latitud, y una distancia itineraria inferior á 450 millas. Más el medio nuevo de transporte impuesto por los acontecimientos, ligado al estado del rio, hacian de todo ilusoria esa aparente aproximación de nuestro objetivo, con otra dificultad, la fuerza de la corriente.

Realmente, navegando con una velocidad média de 5 millas diarias (que no era pequeña, dada la naturaleza de nuestros trabajos) que iban siendo mayores á medida que nos internábamos, concluiamos que solamente em 90 dias de navegación forzada, llegariamos á las nacientes.

Asi nos dispusimos para este viaje dilatado, dejando la confluencia del Chandless, el dia 30 de Mayo, á medio dia, con una marcha de todo opuesta á lo dilatado de nuestro rumbo ― el 30, 3200 métros (1 milla 7); el 31, 8200 métros (4 millas 40) y el 1º. de Junio, 9992 métros (5 millas 3).

Esta demora, sobretodo originada por el método que adoptámos para el levantamiento hydrográfico, donde los rumbos tomados com la brújula á las distancias indirectamente observadas con la luneta Lugeal, lo que nos imponia paradas obligatorias en todas las vueltas. Persistiendo en este sistéma, hubiera traido por consecuencia el agotamiento de los viveres que llevábamos, mucho antes de haber conseguido nuestro objeto. Lo modificamos, sustituyendo á las medidas indirectas de la luneta, por las que obteniamos avaluando las velocidades de las canoas, por medio de repetidas bases, medidas directamemte á lo largo de las playas más aparentes á esta operacion. Y gracias al nuevo método adoptado, nuestra marcha aumentó progresivamente hasta las cabeceras. El dia 2 de Junio, á la 1 de la tarde, llegamos al campamento del "Refúgio", donde estaba acampada la comision administrativa peruana, dirigida por el Sr. Coronel Manuel Bedoya, inmovilizada por haber encallado la lancha Fénix, que la transportó; y al dia siguiente de noche, despues de un rápido avance pasando por los puestos de Triunfo Vièjo, Puerto Mamoriá, Cassiana y Triunfo, llegamos al Novo Lugar, donde, por los mismos motivos, estaba estacionada provisoriamente la comision administrativa brasilera, dirijida por el Capitan-Teniente Borges Leitão, despues de la encallada de Santos Dumont, en el que habia ido de Manáos.

Normalizóse nuestro viaje y acentuábase á la vez el rudo régimen que nos habiamos impuesto, para cumplir nuestra mision: las jornadas se emprendian invariablemente muy temprano y solo se terminaban, hechas dos pequeñas escalas para las refecciones, casi al anochecer.

Acampados generalmente unos al lado de otros en la misma playa, brasileros y peruanos, estimulabanse de este modo por el ejemplo reciproco, en una emulación que nunca degeneró en discordia y que solo traia como consecuencias una rapidéz excepcional que nunca preveimos. en efecto, al cabo de algunos dias dejábamos los campamentos desde que la primera claridad del dia permitia la lectura de la brújula y avanzábamos hasta la noche. Al mismo tiempo, adiestradas en el manejo de las tanganas, las tripulaciones de las canoas porfiában en darles toda la rapidéz que éra posible, lo que exigia dia á dia mayores cuidados y mayores esfuerzos por los peligros crecientes y que proveian yá de choques contra palos cubiertos por el agua,yá por los extensos bancos de arena, haciendóse necesario en algunos casos arrastar las canoas á pulso. Á estos istimulos mútuos, que nunca disminuyéron, debemos la rapidez de nuestro viaje, no obstante las paradas obligatorias que la naturaleza del trabajo nos imponia.

La primera fué en Novo Lugar, de onde la comision brasilera solo salió el 7 de Junio por la mañana (demorada por la necesidad de transportar 30 volúmenes que tenia á bordo del Fénix); la comision peruana, la precedió en dos dias y seguió navegando despacio, con el fin de que le diera alcance en camino, la brasilera.

En Novo Lugar estaba grasando la epidemia del beri-beri, que tantos estragos hizo despues en este puesto, y esta circunstancia, aumentada con la enfermedad del médico de la comision administrativa (fallecido poco despues) hizo que el comisario brasilero atendiese al pedido que le hizo oficialmente el Sr. comandante Borges Leitão, para que quedase alli el médico de la comision brasilera.

Reunidas las comisiones nuevamente más allá del puesto "Funil", siguieron hasta "Sobral", donde llegaron el dia 11, despues de haber pasado el 7 por el sitio de "Crucero", el 8 por "Hosana", puesto de peruanos, abandonado, y el 9 por el impropiamente llamado Furo del Juruá, quebrada de cuyas cabeceras se pasa por un varadero al "Jurupari", afluente del "Tarahuacá".

Pasando el sitio de "Sobral", ultimo puesto brasilero del Alto Purus, se agravaron las dificultades de la navegación, sucediéndose más numerosos los choques contra los palos y los encalles en los bancos de greda. El 13, á 2 horas en canoa de "Sobral", llegamos a "Moronal", primer tambo habitado por peruanos.

Felizmente ningun caso sério de enfermedad se presentó hasta entonces en los dos campamentos, debido al severo régimen á que se sumetió á las tripulaciones, á la práctica que iban adquiriendo en el trabajo, y tambien por la sensible mejora del clima, á pesar de repentinas variaciones de temperatura, sucediéndose á dias ardientisimos, noches frias y húmedas, en las cuales muchas veces se hacian penosisimas las observaciones, á pesar de la serenidad de los cielos.

Asi el dia 14 de Junio, tuvimos que acampar á las 3 de la tarde, violando el programa preestablecido. La mañana amaneció fria despues de lluvia torrencial, que despertó en la noche á los dos campamentos, arrancándoles las cárpas um fuerte viento, y contra lo que era de esperar, la temperatura en vez de subir, comenzó á bajar en el trascurso del dia; marcando el termómetro 24º c. á las 9 de la mañana, 21º,5 á las 11, e 21º á las dos de la tarde, continuando en este descenso hasta la noche, en que debió haber bajado considerablemente, puesto que en la mañana del 15 á las 6 hs. y 15 minutos en que partiamos, teniamos una temperatura de 13º,8, lo que és realmente anómalo en tal latitud.

Pasamos el 16 de Junio por los sitios abandonados por los peruanos, de "Union" e "Fortaleza", llegando el dia 17 á la 1 de la tarde á otros tambos de caucheros peruanos, "Santa Rosa" en la confluencia del rio que se indica en la carta de William Chandless, con la denominación de Curynahá.

Seguimos viaje el mismo dia. Entre "Santa Rosa" y "Catay", la region és aparentemente desierta: solo los caucheros trabajan internados en el bosque, y nada revela antiguos puestos ó tambos, á excepcion de los dichos abandonados. Esta seccion la recorrimos em poco más de 4 dias, reuniéndonos en 22 en Catay, lugar donde estan establecidas las Comisiones Fiscales Administrativas brasilero-peruanas; despues de hacer escala de un dia en este sitio (23), seguimos viaje el 24, llegando el 25 á las 10 de la mañana al sitio de "San Juan", habitado por indios piros y peruanos loretanos, que se dedican á la extraccion del caucho.

Las encalladas y choques contra los palos, ya se habian hecho cosas triviales, sin causar alarmes y contrariedades, como al principio.

El 25 la comision brasilera quedó reducida á 9 personas apenas, inclusive el comisario y el ingeniero auxiliar, habiendo sido remetidos presos para Catay 5 soldados poco obedientes, que se rebelaron á las órdenes dadas por los jefes. Entretanto esta falta de personal que redujo aquella comision á nueve hombres, no alteró sensiblemente la marcha, que proseguió en el órden primitivo, hasta la llegada al Curanja, (Curumahá, de W. Chandless), el dia 28 de Junio en la tarde. Nos demoramos 5 dias en esta escala obligatoria, donde por la primer vez, despues del naufragio, se comparáron los cronómetros de las dos fracciones de las comisiones, efectuándose las observaciones indispensables. Alli se confirmaron, merced á informaciones ciertas, las previsiones que hiciéramos em Manáos ― respecto á lo impropio de la época en que habiamos partido. Pero éra necesario cumplir las órdenes recibidas y uniformes en el mismo pensamiento, resolvimos proseguir, saliendo el dia 6 de Julio.

Pero contra lo que esperábamos, las dificultades naturales no aumentáron mucho, haciendóse al mismo tiempo poco sensible la reduccion de las aguas del Purus, despues de la pérdida de un tributario de la importancia del Curanja. De suerte que nuestro viaje se mantuvo con la rapidéz primitiva, como se vê por la simple apreciación de las escalas que fuimos recorriendo: el 10 de Julio por la mañana pasando por "Santa Cruz", el 11 por "Cocama", el 13 por "Independencia", el 14 por "Chambuyaco", el 15 por el puesto Campa de "Tingoleales", el 16 por otro puesto, campo "Kaki", el 17 por el puesto denominado "Orden", llegando finalmente el 18 á la formación del Purus, donde se levanta el puesto "Alerta", el más avanzado de todo el rio en la direccion Sur. Alli nos quedamos hasta el dia 23 de Julio, para efectuar principalmente las observaciones indispensables para el nuevo arreglo de cronómetros, aprovechando la situación del lugar que és de coordenadas definidas. Aunque palpássemos, por asi decir, las sérias dificultades de la subida (gravisimas sobre todo para la comisión brasilera, cuyos viveres éran demasiado escasos, no habiendo en la localidad como suprirlos) resolvimos efectuarla, siguiendo el dia 24 para las cabeceras, por el rio "Cujar".

Compréndese las dificultades que teniamos que vencer en esta surcada, por uno de los ultimos tributarios del gran rio, precisamente en la época de su mayor vaciante; y si consideramos ― además, que en virtud del carácter geognóstico del terreno, és como una corriente única, tan numerosos y sucesivos son los pequeños rápidos que lo perturban, se comprende que bien se necesitáron todos los esfuerzos desplegados hasta el dia 30, al anochecer, em que se reunió la Comision Mixta en la confluencia del "Calvajane", última de las divisiones dicotómicas tan caracteristicas do Purus.

Estábamos finalmente en el punto del gran rio, de donde avanzariamos para lugares nunca explorados cientificamente. En efecto, William Chandless, con su admirable tenacidad, llegó hasta alli; pero, al seguir adelante, tomó rumbo diferente de aquél que nosotros deberiamos seguir. Avanzó por la rama extrema del Norte, de la cual apenas recorrió muy pocas millas, al paso que nosotros proseguiriamos por la que se dirije aproximadamente hácia el Sur. Esta circunstancia no poco contribuyó para que tomásemos nuevo aliento. Tratábase realmente de gran trecho del Purus, bien conocido de los caucheros de aquellas regiones, más no asi por la ciencia geográfica, ― como lo revela la misma circunstancia de haber encontrado alli el primero, y talvez el único error del ilustre Chandless, al trazar el "Cavaljane" con un rumbo iexacto de éste para oéste.

El estado de este pequeño tributario, cuya vaciante éra extrema, exigió otras disposiciones para la surcada. Asi la comision peruana se preparó con las pequeñas canoas del correo de Iquitos, que alli encontró, lo que permitió proporcionar á la brasilera una de sus antiguas canoas, mucho más aparente para la subida que las pesadas de itaúba en que aquella navegaba. Más á pesar de estas medidas, el viaje se hizo con extraordinarias fatigas. Salvando pocos trechos y algunos pozos que contiene el rio, puédese afirmar que las embarcaciones fueron llevadas á pulso, en um moroso arrastramiento sobre las arenas, hasta la confluencia con el Pucane. Fué necesario cortar rodillos de madera, de una planta especial llamada cotico y que contiene una sustancia gomosa en su corteza y colocarlos sobre el lecho del rio, levantando las embarcaciones sobre ellos y impulsadas por palancas que se afianzaban a la popa hacerlas deslizar sobre ellos.

De este modo la distancia itineraria recorrida en el Cavaljane, de poco más de 20 kilómetros, exigió tres dias y medio (31 de Julio á 3 de Agosto), lo que corresponde á cerca de tres milhas diarias.

Habiendo llegado el dia 3 de Agosto pa la confluencia del "Pucane", que ciertamente define la más meridional de todas las nacientes del Purus, y en donde no fué yá posible entrar en embarcaciones, lo recurrimos á pié, no demorando en realizar el reconocimiento del varadero. Efectuámoslo facilmente en los dias 3 y 4 y regresamos con la rapidéz impuesta por la escaséz de víveres, á la formación del Purus, donde reunidas otra vez el dia 10 de Agosto las dos fracciones de las comisiones, deliberáron acerca de la ejecucion de la última parte de su objetivo, la subida del "Curiúja".

La vaciante de este rio sin embargo, estaba en su fás más intensa y dificilmente podia admitirse que lo surcasen embarcaciones y ni aún las canoas apropiadas para sus aguas rasas.

Lo mismo que aconteció antes de nuestra subida al rio "Cujar", todos afirmában que éra imposible sa surcada, y vimos más tarde al continuar viaje que éran tales las dificultades ofrecidas por la vaciante que no podria más contrarestarla victoriosamente, como lo habiamos hecho en la surcada anterior. Estaban, además de ésto, agotados los viveres de la comision brasilera, que en la localidad solo podia reponerlos con yucas, de duracion limitada, e impropias como alimentacion exclusiva.

A pesar de ésto, fué tentado el último esfuerzo, partiéndo la Comision Mixta, para el último y pequeño trecho que le restaba conocer, el dia 14 de Agosto por la mañana. El comisario brasilero luchando en el sério problema de alimentacion de su personal, con viveres muy escasos, solo para 5 dias maximum, intentó llevar á cabo un viaje rápido, capaz de permitirle en tan poco tiempo la subida y la bajada. Era la solucion única e dolorosa en que se hallaba.

Más ella solo se verificaria en la hipótesis de una navegacion franca del Curiúja, que absolutamente no podia existir en aquella época.

El rio muy seco é intermitentemente repartido en extensos brazos, casi obstruido á veces por los bancos que se presentában dominando el lecho y reduciéndolo á estrechos canales apretados contra los barrancos, puso de manifiesto dificultades de las que se deducian dos consecuencias deplorables: la pérdida de las ultimas energias de um personal largamente sacrificado, y la demora obligatoria de un viaje que debia ser rápido para que garantizase la propia vida de los que lo realizaban.

Ahora bien, desde las primeras horas de comenzado el viaje, se vió que era imposible la rapidéz indispensable y la comision brasilera regresó, siéndole materialmente imposible continuar en un viaje que en la hipótesis más favorable demoraria lo menos diés dias, el doble portanto de tiempo que sus recursos le permitian suportar.

Habiendo la comision peruana formado su deposito de viveres en Curanja, disponia solo de los necesarios para su avance al varadero y la fundada presuncion de perder parte de ellos en una navegacion peligrosa, no le permitió ofrecerlos á sus colegas. Impossibilitada asi, la comision brasilera contramarchó y se suscribió el acta respectivo, y como segun las instrucciones el trabajo hecho aisladamente carecia de valor oficial, se emprendió regreso con rumbo á Manáos ― continuándose siempre las observaciones y contralevantamiento que debian comprobar los trabajos hechos en la subida.

Felizmente la parte que quedó sin estudar no era extensa ni de importancia; pues se trataba del varadero de Curiúja, abierto recientemente por el cauchero Sr. Sharff, sin resultado práctico, porque dadas las dificultades que ofrece la navegacion del Curiúja tiene el mayor inconveniente de ser el camino por tierra muy accidentado y con tantos obstáculos que puéde decirse está abandonado.

Creemos necesario explicar lo que se llama varadero: se denomina asi á los senderos ó trechos ligeramente abiertos y que tienen por objeto passar de un rio á otro en curtisimo tiempo y ás veces acortar grandemente las distancias, comunicando secciones de un mismo rio.

El varadero deve ofrecer la ventaja, al menos en la region que hemos recorrido, de que su pediente sea tan suave y llana que permita al cauchero trasladarse com embarcaciones y cargas. Tal sucede con el del Cújar. El viajero que lo atraviesa pasa de las aguas del Ucayale á las del Purus ó vice-versa y continua navegando en la misma embarcacion en que se pasó por este istmo. Esto que no ha podido ser practicable en el del Curiúja, le hace perder por completo toda importancia y lo abandónan, prefiriendo dar un gran rodeo para tomar el de Cujar, que está más al Sur.

Felizmente existiendo acerca del pequeñisimo trecho por precorrir las más seguras y pormenorisadas informaciones, este contratiempo no ha tenido importancia apreciable en el remate de nuestros trabajos, volviendo pués la Comision Mixta para Manáos, adonde llegó en los ultimos dias de Octubre, y alli se dedicó á los trabajos de escritorio y ordenar sus observaciones, como se vé en los resultados que sucintamente vamos á exponer.

Aspecto general del Purus e sus afluentes. Levantamiento didrografico. Determinacion de las coordenadas de los puntos principales.[editar]

Rio de suave gradiente, á semejanza de todos los grandes afluentes de la márgen derecha del Amazonas, el Purus, al primer golpe de vista, parece perfectamente estable como se yá hubiese adquirido un perfil longitudinal invariable, resultado de un permanente equilibrio entre la fuerza impulsiva de su corriente y el rosamiento sobre su lecho. Desarróllase extensisimo en multiples curvaturas, algunas muy forzadas, otras en fórma de herradura, hasta las cercanias de sus cabeceras ú origen, en una distancia itineraria de 1733 millas, sin que ninguna corriente, remolino apreciable ó pozo profundo dé á conocer cambio alguno, ni aun ligeramente, la accion perturbadora de esta clase de rios, que todavia estan modificando su lecho constituyéndose poderosos agentes geológicos para producir los más notables aspectos topográficos.

Mas esta primera aparencia, que deducida de una observación ligera lo colocaria entre los rios más navegables de la tierra, és bastante alterada por los resultados de una observación más detenida.

Asi, en primero lugar, á pesar del gran volúmen de sus aguas, manifiesta oscilaciones de nivél extraordinariamente grandes, variando en la confluencia de 17m de la vaciante, para las crecientes; en la boca del Acre 23m y en la del Iaco de 20m a 20'80. De este modo su aspecto sufre una primera variación en los diversos periodos de las estaciones anuales; el viajante que lo surca en los primeros dias del año, pasando casi al nivél de los sitios ó chacaras de las márgenes, sobre las cuales el agua generalmente se desborda, y al volver, transcurridos apenas alguns meses, navega por el lecho ahondado al extremo que las mismas viviendas que el agua inundó, las vé á gran altura y dominantes en el perfil de barrancos altisimos. Al mismo tiempo la navegacion que de Diciembre á Abril puede efectuarse hasta Curanja y aún hasta el origen del Purus, ó Alérta, por embarcaciones de regular calado, queda reducida hasta para las lanchitas menores á la boca del Acre, último punto a que pueden avanzar en la época de vaciante, llegando las embarcaciones mayores solo hasta la Cachoéra. Á este largo cambio de régimen, consecuencia inmediata de ser este gran rio receptáculo de un gran número de afluentes y del clima húmedo del Amazonas, ligase otro más lento, pero igualmente sensible.

En efecto, comparándose la carta de William Chandless de 1865 con la nuestra, anexa á este relatorio, se vé que la orientación general del rio se conserva; pero diversos trechos, parcialmente examinados, sufriéron modificaciones profundas, presentándose yá bajo la fórma de circulos de erosion conocidas con los nombres vulgares y locales, brasileño e peruano, de sacados y tipiscas, y tambien el continuo derrumbe de las partes cóncavas donde se forman los barrancos, coincidiéndo con la aglomeración de tierras ó arena en las partes convexas, donde se extiénden, formándose asi grandes playas. Este fenómeno plenamente generalizado, dá al Purus el caracter de rio divagante, en conformidad con las clasificaciones de la fisiografia clasica.

Favorécelo en gran parte su configuración caracteristica, por la sinuosidad de sus curvaturas, que produce gran diferencia en las distancias itinerarias y geográficas.

En efecto, dada esa disposicion especial, la componente centrifuga desarrollada por la corriente á lo largo de las partes cóncavas, obliga su curso á ir poco á poco oblicuando hácia el exterior, destruyendo lentamente la márgen contra la que embate, prodúcese un aumento en la amplitud de su sinuosidad á medida que se estrechan los istmos de las pequeñas y numerosas peninsulas que se fórman en su caprichoso desarollo, hasta que una de ellas obliga á desviar el rio, deslizándose por un nuevo lecho mucho más curvo, y quedando asi abandonada la larga vuelta en que antes corria.

La simple inspecion de nuestro plano, comparado con el de Chandless, presenta numerosos puntos en que este hecho se realizó, originándose por esta causa las diferencias que se nótan entre ámbos.

De todo lo expuesto resulta evidentemente disminucion en el trazado. Se vé entretanto que al mismo tiempo que ellas se operan realizanse en otros puntos curvaturas que por un alargamiento del lecho, compensan en general la reduccion efectuada. Nótase muy visible un caso de estos en las cercanias de Santa Rosa, donde coincidiéndo con la tipisca formada en Union, opérase en complicada curvatura una dilatacion del lecho, junto á la confluencia de aquel tributario, que tiene en la carta del notable explorador inglés el nombre de "Curinahá".

Este caso és sobremanera expresivo y nos dispensa de citar otros hechos, alargando demasiado esta informacion. De todos ellos resulta que el Purus, al revés de lo que indica una observacion ligera, és un rio en plena evolucion geológica, estando tadavia sujeto de manera sensible á modificaciones en su dirección.

Tambien és de notarse la especialidad que este rio, no obstante lo dilatado de su curso, ofrece y que no se vé en otros, y és la falta absoluta de islas, lo cual podría atribuirse á su formación relativamente reciente. No son, pues, de admirar los obstáculos que de curso médio á las cabeceras pertúrban la navegación; estos obstáculos consisten en numerosos palos, bajos de tierra endurecida, que á partir de Novo Destino van creciendo hasta Curanja.

Unos y otros son un efecto inmediato del derrumbe de barrancos, constantemente arrastrados por la corriente, en la época de las crecientes. Las ramas y los palos de las riberas, arrastradas por las aguas, acumúlanse en general á lo largo de todas las vueltas, entrecruzando en las partes bajas sus raíces á manera de trincheras, entre las cuales és muy dificil á veces la travesia á las más ligeras monterías; enquanto á las masas de tierra desmoronadas, acumulándose á su vez en los trechos en que la corriente disminuye, forman los denominados salones ó bancos, sobre los que pasan las aguas extremadamente rasas.

Al mismo tiempo, destruidas las márgenes y rotos los istmos á que nos referimos, el rio al tomar otro rumbo, deja en el primitivo lecho abandonado, como una señal de su paso, restos de sus aguas; fórmanse así los numerosos lagos que existen á poca distancia de las dos bandas del Purus, permanenentemente renovados, yá por las lluvias fuertisimas de la región, yá por la comunicación que establecen con el rio principal por ocasión de las crecientes, aumentando el volúmen de sus aguas al extremo de desbordarlos.

Estos lagos de aspecto anular rodean una porcion de tierra, y son una fórma topográfica, poco vulgar y caracteristica, no solo del Purus, sinó de la mayoria de los tributarios del Amazonas.

Este aspecto general del Purus, varia bien poco desde su desembocadura hasta su ultima subdivision del Cujar-Curiúja, y todos sus afluentes hasta aquél punto remoto, ofrecen la misma disposición general y las modificaciones apuntadas.

Estas, como se nota á simple vista, obedecen, á partir del Acre, á una dicotomia interesante, repartiéndose de um modo general el gran rio, en sucesivas ramificaciones en que predominan respectivamente como más sensibles la del Acre, la del Curanja y la última ― del Cujar-Curiúja.

En esta última el Purus parece repartirse exactamente por la mitad, no pudiéndose de pronto decir cual de las dos ramas extremas mereceria el nombre principal.

Empero, dos condiciones apreciables dán la primacia al Cujar: primero, su extensión geográfica é itineraria, que és precisamente mayor que la del Curiúja; segundo, su dirección general, que mejor que la del otro continua prolongando la del rio principal.

Ambos ascienden progresivamente para el divortium aquarum del Ucayale, y esta lenta ascension és casi insensible en todo el extenso plano de 1667 millas, que vá de la ultima ramificacion hasta el Amazonas, donde una diferencia de nivél de 265 métros define un desnivelamento insensible de 1m 11.650m ó 0m, 158 por milla. Mas de la confluencia Cujar-Curiúja para arriba, la subida acentúase cada vez más. Asi la diferencia de 154 métros de alto de la confluencia del Cavaljane, sobre la del Cújar y del Purus, indica un declive de 1m/613m ó tres métros por milla; y la de 35 métros de confluencia del Pucane sobre aquella, una diferencia de nivél casi igual por milla.

En ámbos los brazos extremos adquieren estas alturas variables casi exclusivamente en virtud de numerosas caidas ó rápidos. El régimen és del todo diferente al del Purus. Se vá en una intercadencia invariable encañadas, en las cuales el agua está casi estancada y multitud de pequeñas cascadas, con pocos intérvalos unas de otras.

Los rios bajam cayéndo por sucesivos escalones: el Cavaljane para el Cujar con 15 pequeñas cascadas; este para el Purus con 73; el Curiúja para la misma confluencia con 24.

De aqui un carácter torrencial bien acentuado: los repiquetes se presentan con mucha rapidéz en virtud de cualquier lluvia, desapareciendo muchas veces con la misma prestesa, á semejanza de una onda que bajase por las vertientes abruptas. A' nuestra vuelta del Cavaljane fuimos favorecidos en parte por una de estas crecientes instantáneas é inesperadas.

Apuntados estes trazos generales, que no pormenorisamos por no extendernos demasiado, réstanos citar otra circusntancia inherente á la gran artéria que rápidamente recurrimos.

Nos referimos á la fórma original de la gran mayoria de sus afluentes que, sobre todo al partir del Acre, se nota muy pronunciada la tendencia rara vez desviada de convergir en las cabeceras del rio principal, como se formasen grandes islas de los propios valles.

Asi el Acre, que á partir de su embocadura, lanzado primitivamente para el sur, vuelve para el occidente con un cambio de direccion notable, yendo á encontrarse sus nacientes cerca del istmo de Fiscarrald; de uno de los afluentes de la márgen derecha del Cujar, alcánzase un varadero que lo encuentra en 6 dias. Surcando por el Shambuyaco (Manoel Urbano) tómase otro que conduce en pocos dias al Chandless. Del caño del Tarauacá, no solo se vá al Juruá por intermedio del Jurupary, sinó tambien al Santa Rosa (Curinahá) muchas millas arriba de la boca, y de las cabeceras de este último, pásase para las del Curanja (Curumahá) en un dia.

En esta disposición anormalisima se vé bien que el valle del gran rio (muy estrecho para su extension) no se abrió en virtud de movimientos orogénicos profundos, sinó por una frágil erosión en la desmesurada planicie Amazónica, bajando las aguas ― lentamente ― apenas obedientes á los levantamientos del Sur, últimos reflejos de la expansión andina. Desgraciadamente no solo la naturaleza de nuestra misión, sinó nuestra propia incompetencia, no nos perimitió indagaciones geognósticas capaces de dar más luz al asunto, de acuerdo con la intima relación entre las formas topográficas y la extructura de los terrenos.

Apenas conseguimos notar como carácter geologico preponderante, desde la confluencia del Amazonas hasta arriba de la boca del Chandless, el mismo grés limonitico que con el nombre scientificamente consagrado de Pará sandstein fórma las bases de los terrenos Amazonicos. E's la misma roca yá finamente granulada, yá con guijarros aglomerados por el óxido de fierro, y una disposición estratigráfica idéntica.

Y como ella francamente sedimentaria se forma en el seno de las vastas masas de agua dulce, conclúyese con seguridad que el Purus hasta casi sus cabeceras, á semejanza de la mayor parte de los tributarios del Amazonas, traduce como un resto del amplisimo lago que en la época terciaria, despues del levantamiento de los Andes, cubria tan desmedidas superficies. De la confluencia del Cujar e Curiúja para arriba, la naturaleza más consistente de los terrenos, las piedras durisimas, á manera de verdaderos cuarzitos, que afluyen á todos los puntos constituyendo el elemento esencial de las pequeñas caidas de que están llenos los rios, revelan una exposición más antigua, pareciendo que fueron las márgenes fuertemente degradadas, del gran mar interior que por tan dilatado tiempo cubrió esos parajes.

De este modo, nuestras imperfectas observaciones se juntan á las conclusiones bien conocidas de la geologia clasica, acerca de este aspecto especial del valle del Amazonas.

Levantamiento Hidrográfico - Determinación de las coordenadas de los puntos principales[editar]

Por la exposición de nuestro viaje, se vé que efectuamos el levantamiento hidrográfico continuamente. Variáron sin embargo los procesos adoptados.

Al principio, hasta la boca del Chandless, aplicamos el compás de levantamiento para los rumbos y la corredera ordinaria corrijida de la influencia contraria de la corriente para las distancias.

Del Chandless para arriba, como el viaje se efectuaba en canoas, se modificó el régimen adoptado, con la aplicación de la luneta Lugeol para las distancias y el mismo compás azimutal para los rumbos.

Pero pronto vimos que este método obligaba á constantes paradas en cada una de las inflexiones del rio; era pués contraproducente esta aplicación; dado lo dilatado de nuestro viaje, porque cuando mucho nos permitiria avanzar 5 millas diarias. Además de esto, las mañanas, en general brumosas y los dias lluviosos, dificultaban los golpes de mira, haciéndolos de resultado poco prácticos. Obligados asi a abandonar este sistema, apelamos al único que en nuestras condiciones podia ser adoptado con relativo éxito.

Sustituimos las distancias adquiridas en el Lugeol, por las que obteniamos teniéndo en cuenta el tiempo y la velocidad de las canoas, adquiridas estas últimas por numerosas y sucesivas bases medidas directamente en las playas que ibamos barajando. Este proceso cuidadosamente aplicado dió resultados que sobrepasáron á nuestra propia espectativa. Asi, no fué raro que no obstante trabajar separadamente las dos comisiones, tuvieron ocasión de verificar la casi juxtaposicion de algunos trechos de las secciones que se dibujaban, uno sobre todo merece especial referencia, el que vá de la confluéncia Cujar-Curiúja á la boca del Cavaljane. A excepcion de ligeras diferencias en latitud, los dos planos brasilero y peruano coincidiéron sin que absolutamente se pudiese notar la más pequeña diferencia en longitud. Citamos el caso, como comprobacion de los cuidados que tuvimos en tal trabajo y para que se vea cuan dignas de confianza deben ser las médias de los trabajos de ambas comisiones, á pesar de la manera rápida con que se iban haciendo. Además de esto, como un correctivo permanente á los desvios de la aguja magnetica, á las influencias locales, á los descuidos naturales en las lecturas de azimutes, procediamos siempre que los cielos eran propicios á efectuar observaciones astronomicas, que de un modo general dia á dia iban enlazando los resultados parciales y impediendo la acumulación de errores, que al fin de un largo itinerario serian dificiles de subsanar.

Aún no satisfechos con todas estas precauciones, resolvimos efectuar un contralevantamiento de bajada, que nos sirviéra para el esclarecimiento de cualesquiera dudas que apareciesen; sin embargo, como los levantamientos de subida concordaban, se hizo indispensable, salvo algunos pequeños trechos en el trazado de aquél contralevantamiento. No precisamos anãdir que frecuentemente realizamos todos los trabajos complementarios que las circusntancias permitian, yá relativos á la extension de varios trechos del rio, yá á la de los propios istmos ó sacados, que á veces mediamos directamente para serivir de control al levantamiento. Nuestros anexos contienen tambien los resultados de las medidas tomadas de varios afluentes, asi como observaciones relativas á sus más comunes caracteres fisicos.

Una de las primeras conclusiones que obtuvimos de este servicio que, no obstante el caracter de nuestras instrucciones, efectuamos con un exceso de cuidado bién superior al de los levantamientos lijeros, fué la exactitud relativa, más sorprendente, de la carta de William Chandless.

Las consideraciones que hicimos acerca de la evolucion del Purus, demuestran que, evidentemente, seria imposible una perfecta coincidencia de levantamientos, hechos con un intérvalo de 40 años. Desde 1865, fecha de los trabajos de aquél explorador, hasta hoy, el Purus ha variado considerablemente en sus incontables vueltas, yá dilatándolas, yá acortándolas, yá transformándolas en tipiscas, ó encurvando antiguos encañados, en playas recientisimas. Em Anory, en el Bajo Purus, en Concordia y Union, en el medio, y poco abajo de Cocama en el Alto, el notable hombre de ciencia, inglés, navegó sobre lugares hoy cubiertos de citicos, y nosotros atravesamos en canoa los trechos de terreno en que él contempló bellos contornos de floresta virgen.

La comparacion de los dos planos, denúncia de punto estas divergencias.

Mas podemos decir que ellas desacuérdan porque estan exactas. Y cuando se considera que W. Chandless, adelantándose en mucho á Manuel Urbano, fué el primero que efectuó aquella exploracion, una de las mayores de America, lanzándose sobre regiones que de Sobral ó Santa Rosa para arriba eran de todo desconocidas, no se refrena el entusiasmo y la admiracion que merece el notable emisario de la Sociedad Geográfica de Londres.

Cumplimos el deber imperioso de dejar, en este informe, escritas las impresiones que tantas veces experimentamos à medida que ibamos observando en el progreso de nuestros trabajos, el criterio superior, el tino cientifico y sobre todo la admirable honradés profesional del grande hombre, cuyo nombre quedará perpetuamente ligado á esta seccion de la fisiografia americana. Lo que decimos respecto á los resultados generales del levantamiento, aplicase tambien á los de las observaciones para la determinacion de las coordenadas geográficas. Efectuándolas de acuerdo con el carácter que les dieron las instruciones, con la aplicacion exclusiva del cronómetro y del sextante. La consigna de rapidéz preponderante en nuestros trabajos y hasta cierto punto la inconsistencia de los terrenos ribereños en que actuábamos, hacian del todo incompatible el que adoptáramos otros instrumentos, como el teodolito astronómico, cuya colocacion en estacion en los raros puntos en que hubiese sido practicable, habria exigido operaciones demasiado largas.

Además de esto, las aproximaciones del sextante que, como se sabe hoy, pueden ir casi á los limites de la exactitud, bastaban ampliamente á las exigencias de las instrucciones.

Restábanos, sin embargo, el problema gravísimo del transporte del tiempo, al través de tan dilatada distancia, en que á las causas de variacion inherentes á la estructura de los cronómetros y á las constantes resultantes de la presion, de la temperatura y del tiempo, añadian sin número de otras completamente imprevistas, desde las producidas por los choques violentos contra palos y piedras del rio, hasta las del transporte incómodo y penosisimo por tierra, costeando los barrancos de las caidas de agua ó corrientadas.

Comparados em Manáos los cronómetros de las dos partes de la Comision Mixta, éra natural que las comparaciones ulteriores revelasen pequeñas divergencias debidas esencialmente á las vicisitudes del transporte, entre las cuales, para los cronómetros brasileros, hubo hasta la mudanza repentina y obligada al través de la agitacion de un naufragio, aumentada por haber estado al sol en playa desabrigada. Asi, despues de varios arreglos de resultados indecisos, la primera comparacion definitiva entre los Standarts brasilero y peruano, en la confluencia del Cujar-Curiúja, el dia 24 de Julio, reveló una diferencia de doce segundos, que debe ser atribuida en su mayor parte áquellas vicisitudes. Con todo, esta diferencia no era de naturaleza de exigir um largo proceso para que se definiese claramente su origen y verificáse rigorosamente cuanto concorria á cada cronómetro para que ella se realizase, porque siendo las coodenadas de Chandless dignas de maxima confianza, pudieron aquellos riferirseles ventajosamente.

Fué este, decimoslo con toda seguridad, el mejor auxilio que tuvimos en nuestros trabajos. Desde mucho, antes de la confluencia del Acre, notamos la rara exactitud de las posiciones fijadas por el grande explorador. Esto no era de extrañar, por que bien aprovisionado y disponiendo de un tiempo indefinido para sus trabajos, consiguió llegar á los lejanos puntos que buscára, rectificando sus cuidadosas determinaciones cronométricas, gracias á cinco longitudes absolutas, en Berury, Tapauá, Canutama, Arumã, y cercanias de la confluencia del Chandless, que disminuyeron bastante todas las causas de error de operaciones, como estas, tan delicadas y sérias.

Así no se puede negar que sus cronómetros, rectificados por una observacion de eclipse, cerca del Chandless, aproximadamente á 1450 millas de la confluencia del Purus con el Amazonas, suministraron las longitudes de los puntos, á partir del observado, con mayor exactitud que las de cualquier otro venido de aquella confluencia, por mayores que fuesen los cuidados con que se estudiasen sus marchas diarias.

Es natural, portanto, que las pequeñas diferencias que tuvimos entre nuestras observaciones y las de él, en Curanja y en la confluencia Cujar-Curiúja, hiciesen que le diésemos la preferencia, uniformizándose en tales puntos nuestras determinaciones; y de ningun otro modo podriamos proceder, desde que dado el caracter de nuestras instrucciones, no nos éra licito una larga parada aguardando ocasiones propicias en que ventajosamente se pudiesen aplicar los conocidos procesos para la determinacion de las longitudes absolutas.

Debemos todavia en prueba á la confianza que nos inspiraban los trabajos de Chandless, manifestar que tuvo esta su principio en la coincidencia, casi perfecta, de todas las latitudes que determinábamos con las de él y despues fué fortalecida por todos los demás resultados que ibamos obteniendo. Por esto mismo no nos sorprende la circunstancia de ser las cartas todas del Purus, que consultamos, una cópia no pocas veces grosera de los trabajos del notable geógrafo. Estos al final éran considerados como los únicos dignos de crédito.

Nuestra carta levantada independientemente ― á partir de los puntos anotados, anteriormente completados en parte, en las cabeceras corrigiéndolos además, en modificaciones secundarias en toda la extension del gran rio. Fué fundado en las consideraciones anteriormente expuestas, que arreglamos nuestros cronómetros y obtuvimos com respecto a los puntos principales el resultado que se anota en el siguiente cuadro:

Clima[editar]

No podiamos obtener elementos que estableciésen, ni aún pálidamente, las características del clima local del Alto-Purus, destacándolo en el cuadro general de la climatologia amazónica.

Observámos en condiciones enteramente desvarorables, en un tiempo muy corto y en una movilidad constante, cuando las deducciones meteorológicas exigen precisamente circunstancias opuestas.

Los escasos datos obtenidos de tal numero, nos permiten algunas incompletas conclusiones.

Asi en cuanto á la temperatura, notamos um continuo decrecimiento, claramente explicable por las influencias combinadas de las alturas y latitudes crecientes. Mas no podemos definirlas en numeros precisos, siendo evidentemente inexpressivos ó incompletos los cuadros que presentamos, apenas para que se destaquen algunos casos anómalos observados.

Tal és lo que sucede, por ejemplo, con el rápido resfriamento tan proprio de estos climas, y cuyas causas hasta hoy son discutidas.

Soportámolos por dos veces, y en ambas las mismas manifestaciones nos inclinan á las opiniones que la relacionam de algun modo con una lejana influencia de la friisima atmósfera que circunda las cumbres de los Andes, la cual se desplaza á veces sobre las regiones de N y NE, yá en virtud de repentinas minimas barométricas que alli se realizan, yá en virtud de la accion de los vientos del S.W., que se supone son los preponderantes reguladores del clima en tales parajes.

Como quiera que ello sea, fué el dia 13 de Agosto, á las 6 horas de la mañana, en la confluencia del Cujar y Curiúja, que observamos la temperatura rara de 11º,8 c., que és del todo anómala en semejante latitud.

Dos dias antes, el 11, el calor aumentaba continuamente de 18°, c. por la mañana, á 28°,8 á la 1h. p. m., permaneciendo en esta altura hasta las 5h. de la tarde, en que repentinamente bajó á 23°,2 á las 6h. p. m., al mismo tiempo que una depresion barométrica de 0m,004 presagiava grande mudanza de tiempo. En efecto, el dia 12 se desencadenáron desde temprano fuertes lluvias acompañadas de impetuoso viento; la temperatura que alcanzó un maximum de 21°,8 á las 10h. a.m. bajó hasta 16°, c. al medio dia y fué insensiblemente disminuyendo hasta las 6h. de la mañana de 13, en que se observó un grado termicoque nunca talvez habia sido registrado en semejantes horas. Debemos anotar que á partir de esta oscilacion comenzó á mejorar el tiempo, cesando totalmente las lluvias, de suerte que al medio dia, estando los cielos enteramente claros, sin una nube, anotamos la temperatura de 24°,5 c. La presion éra de 0m,754, mayor portanto de 0m.0028 que la de hora análoga de la vispera 0m.751,2. En un cuadro anexo presentamos pormenorisadamente las principales observaciones de los dias 11 al 14, relativos á aquél hecho. De las observaciones regulares de las aneroides, resulta que las marcas atmosféricas de la boca del Chandless para arriba, se realizan en maximum 3 h. 30 A y P M.

Gracias á la influencia moderadora de las vastisimas florestas que cubren totalmente la region, el clima tiene casi la firmesa de um régimen maritimo, sin las variaciones en grandes amplitudes de los climas continentales; asi ni aún en ocasion de la fuertisima crisis térmica en descenso, áque hemos hecho referencia, no se registró una diferencia de 15º, c. en 24 horas. La humedad és como en toda la haga amozonica, excesiva. Por la mañana hasta las 8 horas, casi invariablemente, una espesa condensacion de vapores cubre los objetos á pocos pasos de distancia, y desde que anochece, la exposicion fuera de las barracas ó carpas és bastante para que se mojen los vestidos y todos los objetos mal resguardados. Esta copiosa precipitacion del rocio, efectúase muchas veces sin que ninguna aparencia la revele. Las observaciones de noche realizanse no pocas veces facilmente ante la transparencia perfecta del aire y el brillo nitido de las estrellas; y sin embargo, de momento en momento haciase menester secar los vidrios de los instrumentos y al cabo de una hora volviamos á las carpas com los vestidos en extremo humedecidos. Completamos estas informaciones, con las siguientes, suministradas por el Sr. Doctor Catunda, medico de la Comision Brasilera:

EXTRACTO DEL INFORME DEL MEDICO DE LA COMISION BRASILERA DE RECONHECIMENTO DEL ALTO PURUS .........................................................................

El buén éxito de nuestra expedicion al Purus, ― bajo el punto de vista sanitario, és prueba de que aquella región és perfectamente habitable, bastando para esto la observancia de reglas de hygiéne tropical, de fácil ejecución. Debido a este cuidado, no ha tenido la Comisión, compuesta de 42 personas à partir de la boca del Acre, ninguna pérdida de vida á lamentar. Y, parte de ella, de Abril á Octubre ha viajado constantemente, recorriendo tanto la parte baja como la alta del rio Purus.

.........................................................................

Debemos recordar que, siendo el grado térmico é higrométrico muy favorable al desarollo de la microfauna y de la microflóra, los gérmenes patogénicos encuéntran alli su optimum de prosperidad, pudiendo provocar con facilidad epidemias más ó menos graves. Conjuntamente se crian y se multiplican los insectos parasitarios, hoy reconocidos como médios de propagación de cierto grupo de enfermedades infecciosas, y en las fermentaciones encuentran grandes medios de desarrollo ésos pequeños séres.

Las infecciones son por allá tanto más de temer-se cuanto los gérmenes patagénicos sorprenden muchas veces un estado minoris resistentiœ en los organismos debilitados por la mala alimentacion, por agotamiento de fuerzas, por aflojamiento nervioso. ― En tales condiciones los que logran penetrar en la corriente circulatória pululan fabulosamente y... ganan la partida. En la región comprendida entre San Blás y Sobral, donde mejores pesquizas me fué posible hacer, no he encontrado ninguna especie de anopheles. Tampoco he encontrado casos autoctonos de paludismo: los pocos que se presentáron, provenian del interior ó de otros puntos. Conviene anotar que con el nombre de paludismo, se ofreciéron numerosos casos que éran tifismoy pseudo-tifismo. Obtiénese á veces espléndido resultado en casos de fiebres intermitentes, que se han atribuido al paludismo, únicamente con la aplicacion de purgativos, antisepsia intestinal y modificacion del régimen alimenticio. Antes de nuestra partida he dado algunas instrucciones escritas respecto de las normas que se debian observar, insistiendo muy particularmente sobre el uso de médios de proteccion mecánica contra los mosquitos (télas y mosquiteros), la suministracion sistemática de las sales de quinino, la variedad del régimen alimenticio, moderacion del trabajo, principalmente en las horas de mayor calor, y supresion completa de bebidas alcoholicas. Tambien he insistido por que fuesen mayor de 18 años todos los individuos que deberian componer nuestra expedición, porque son los menores de ésa edad los más frecuentemente victimados en las zonas endémo-epidémicas. No siempre fueron mantenidas mis prescripciones higiénicas con el debido escrúpulo, y la falta de su cumplimiento dió lugar á manifestaciones mórbidas, aviso natural ó consecuencia de la imprudencia. Los casos patológicos de mayor gravidad en la Comision, fuéron debidos al uso del alcohol y al exceso del trabajo. El alcohol, irritando la mucosa gástrica, congestionando las víceras y más acentuadamente el hígado, deprimiendo el sistema nervioso; el esfuerzo material prolongado, mortificando el tonus muscular y acumulando en la economia tósigos que se deberian ir eliminando á medida de su producción, entibian la resistencia orgánica y finalmente franquean entrada á los gérmenes parasitarios de auto ó de hetero-infeccion. En el contingente y en la tripulacion de la lancha Cunha Gomes, fueren algunos individuos atacados de enfermedades contagiosas y otros de paludismo, que la inspecion médica pronto reconoció. Gracias á la prontitud con que fueron medicados, los hemos visto muy luego sanos, y alejado asi el peligro de la propagación de esos estados mórbidos por contagio ó por infeccion. Al principio del viaje hubiéron cuatro casos de ligera cirurgia (ulceras y abcesos), y vários de medecina (bronquitis, bobones, gonorréas, febres terciária y cuarteária, paludismo crónico, eccema y sarna). Muchisimos casos presentáronse despues, éran casi todos afortunadamente, de poca importancia: supresion de transpiración, manifestaciones reumáticas, gastro-interitis, etc.

Muy frecuente son las dermatosis, particularmente de fórma impetigenosa y eccematosa, quizá producidas por séres parasitários microscópicos, que en grandes cantidades contiene el agua del rio.

Consideraciones generales sobre los caractéres físicos de la region y sus habitantes[editar]

En páginas anteriores manifestamos cuan poco tiempo nos quedaba para dedicarnos á otros estudios además de los que constituian el objeto principal. Asi, en cuanto á la estructura de los terrenos, á la flora que los adorna, y á la fauna que los puebla, bien poco podemos avanzar con seguridad.

Sobre la naturaleza de los terrenos los materiales que reunimos, fósiles y piedras, los remitimos al museu del Pará, entregándolos á reconocidas competencias en el asunto. Mas, conforme nos indicó juiciosamente el Sr. Emilio Goeldi, digno director de aquel establecimiento, la investigacion científica de los materiales coleccionados está á veces en una desproporcion casi increible con el tiempo empleado en reunirlos. Solamente más tarde podremos tener por tanto conclusiones a este respecto, limitándonos por ahora á las deduciones que afirmamos anteriormente relativo al dilatado horizonte geológico de la formacion propia del Pará.

Considerando várias secciones que estudiamos por la observacion de los barrancos del rio, vemos que comprueban aquella formacion hasta mucho más allá de la confluencia del Chandless, la existencia de las tres estructuras caracteristicas en el subsuelo de Amazonas ― de asperón estratificado, asperón la gréda, asperón ferruginoso, cuyas capas en una superposición variada constituyen los diversos aspectos de los terrenos. En San Miguel y lugares vecinos este ultimo asperón exhibiendose en extensos estratos de espesura insignificante sobre la formacion argilosa, tiene por el color oscuro y brillante que lo reviste, como una especie de fusion superficial, un aspecto francamente eruptivo.

Pensamos que esta roca, mejor estudiada, dará mucha luz en la fisiologia de Amazonas. Es ella además la que forma vários trechos peligrosisimos en la vaciante del Bajo-Purus ― en la Cachoeira y en Pacoval, en Botafogo, donde el canal estrechisimo pasa pegado a las piedras; en Caçaduá, en Guajarahan, donde están los restos de seis lanchas; en Tacaquiry, Cantagallo, etc. De Curanja para arriba estas condiciones estructurales se transforman, siendo los terrenos principalmente formados de un conglomerado muy consistente y de una especie de silice durisima, talvez aun no definida por la ciencia. ― De ambos trajimos espécimens que entregamos á los más competentes para que se forme luego una opinion á este respecto.

Lo mismo decimos de la considerable abundancia de guijarros enrollados de cuarzo oriúndo ciertamente de terrenos primitivos, graníticos, y cuya presencia en tales lugares se hace enteramente inexplicable.

Asi bajo este aspecto nuestro labor se limita á los espécimens que cojimos y confiamos á la definicion posterior de los especialistas, siendo del todo ineficaces cualesquiera consideraciones que hiciésemos en este sentido. Las mismas restricciones haremos en cuanto á la flóra, que vimos siempre á vuelo de pájaro en la rápida travesia de nuestras embarcaciones. Observaciones incompletas en la continuidad de una dedicacion constante y con la tencion siempre dirijida á nuestro objetivo principal, no podrian suministrarnos datos más precisos sobre tan amplio campo abierto á las investigaciones de las ciencias naturales. Limitarémos por esto á indicar los géneros que por el propio predominio del número, ó por los caractéres bien determinados se impucieron á nuestra contemplacion.

Notamos desde luego una circunstancia que la uniformidad estructural de la region en gran parte explica ― y fué el constante aspecto general de la florest, que hasta las cercanias de Catay no varia, dilatándose por toda la extencion del rio com una inmensa y pesada monotonia, con el mismo tono verde del follage, las mismas hileras de arboles de troncos casi rectilineos y muy juntos unos de otros, siguéndo se por lo alto de los barrancos. La pequeña altura relativa del monte, donde se destacan de instante en instante con la figura de enormes casquetes esféricos, los follajes dominantes de las lupunas refleja bien la exuberancia del suelo, que favoreciendo la multiplicidad de las especies, perjudica el propio desenvolvimientode cada una de ellas.

Además de esto las condiciones naturales del medio, del algun modo se oponen con la grande altura de los vegetales.

Estos, merced á una humedad excesiva, disponiendo de todos los elementos de vida, no necesitan sus raices mucha profundidad en el subsuelo. Asi los arboles, de uno modo general, no tienen el éje descendiente. Sus raices extièndense desarrollándose en radículas faciculadas casi a flor de tierra inconsistente y húmeda, que al mismo tiempo que favorece el crecimiento se opone a una exagerada altura capás de hacerlas inestables. Realmente los que se destacan de esta grandesa uniforme, que se desenvuelve en un plano casi al nivél de las cópas de los arboles de los bosques amazónicos, crean disposiciones que explican su altura excepcional con la formacion tan característica de las aletas, en virtud de las cuales se elevan las cópas alterosas de las lupunas y del caucho.

Apesar de esto, á las más cortas ráfagas de una tormenta, és vulgarísimo el hecho de la caida de numerosos arboles, destruyendo largos trechos de floresta.

No precisamos añadir que el bosque solo se desenvuelve en las zonas de los terrenos denominados tierras firmes, que son inaccesibles á las crecientes conmunes. Destácanse claramente de los igapós sujetos á las invasiones de las aguas en las crecientes médias y aún más de la vegetacion característica de las playas que se hallan esparcidas en todas las vueltas y solamente visibles en las vaciantes. Considerándose las continuadas mudanzas del lecho que notámos en el Purus, la funcion principal de esta ùltima definese como una lenta y permanente conquista del suelo. Caracterísanla las retamas (salix humboldtiana), los citicos y las cañas bravas. Arguiéndose óra asociadas, óra desiminadas en todos los lugares de formacion reciente, en una lenta evolucion, preparando el igapó com la aparicion de una laurácea (á que llaman loro del igapó), como este á su vez se transformará más tarde en floresta. Ya tan bien acentuada se halla esta funcion de la vegetacion inferior del Purus, que no pocas veces, independientemente de nuestro levantamiento, percibiamos un lecho recien abandonado por el rio á la simple aparicion de un largo trecho de citicos y gramalotes.

Esta flora marginal desenvuélvese casi sin variacion hasta poco arriba del Curanja, donde, conforme á una exacta observacion de Chandless, desaparecen las retamas sustituidas por una mimosa incomparablemente más artistica, la calliandra trinervia, de largas ramas flexibles, horizontalmente extendidas sobre las aguas, al punto de irlas tocando cuando se vá navegando, interrumpiendo el pasaje en los rios estrechos, como observamos en el Cujar, arriba de la confluencia del Cavaljane. Nada más podemos añadir con seguridad fuera de estas conclusiones generales, á que anexámos la lista de los principales géneros que nos fué posible observar.

Compréndese que fuera de estas consideraciones bien poco podemos decir sobre las innumerables especies que constituyen la flora admirable de la region. Apuntamos las que se ofreciéron más á nuestra observacion.

Asi entre las palmeras, la camona, que desde la boca del Purus hasta sus cabeceras, és el arbol más empleado en las construcciones conocidas de los lugares, en que las casas y barracones ó tambos, desde la techumbre, paredes, entablado de los pisos, son hechos exclusivamente de las hojas y estipites; la couta, cuyo fruto se emplea para defumar el jebe; la chapaja, profusamente desiminada y distinguiendo á simple vista por su aparicion, aquella flora de la del bajo Amazonas, en donde escacea; la jarina, tambien aplicada á la confeccion de los techos de las viviendas; la catayña, de tronco y hojas espinosas; el aguaje, apareciendo en general fuera de las márgenes, proximo á las quebradas; los pijuallos, de tallo alto y flexible. Son los más communes. Excusamos de darles el nombre cientifico, por demás sabido, así como tambien las variadas y complejas aplicaciones que sus fibras, hojas e frutos, hacen los habitantes.

Sucédenseles, por el incalculable número en que aparecen en todas las convexidades del rio (sobre todo en la seccion que vá de la boca del Yaco á la del Curanja), los citicos, destinados más tarde á vasto campo industrial en la fabricacion de papel y tecidos, pero reducidos hoy, alli, á la funcion de apoyar la tierra de la degradacion de las aguas. Destácanse en la "tierra firme", sobresaliendo á los otros arboles las conocidas bombaceas, ― lupuna, machinuva y yanahuasca, de cuyo liber se extrae fibras y estopa que emplean en calafetear las canoas y barcos. Aseméjanseles en el tamaño aventajándolos algunas leguminosas, entre las que se distingue el colosal charapilla caspi, cuyo nombre cientifico ― dipterix odorata, denuncia su mayor empleo industrial, y una lycytea, alta e fuerte tauary, cuya corteza sustituye entre los indios al papel de cigarros. En cuanto á maderas de construccion, el remo, caspi, quinilla, itamba empleada en la fabrica de canoas; las capironas y cedros surgen en todos los puntos, principalmente las primeras, cuyo tronco de un pulido brillante, preséntase yá amarillento, yá oscuro, y destácase visiblemente entre el color de los demás arboles.

Al mismo tiempo una observación más minuciosa aún para aquel que no se afasta mucho de las dos márgenes del rio, nota otros tipos vegetales de tamaño más humilde pero de importancia igual á mayor. Asi, sobre todo á partir del caño del Juruá hasta las últimas cabeceras, encuéntranse numerosos piés de cacáo (theobroma cacáo) ordenados á veces en agrupaciones de plantas sociales y en tal abundancia que no exageramos al preveer un gran futuro en su cultivo en aquelles trechos. En otros puntos, y destácanse las cercanias del Catay y Curanja, distinguese claramente la vanilla aromática (baunilla), numerosisimas entre otras arquideas. Al lado de estas plantas tan útiles, podriamos colocar otras muy nocivas se no temiésemos alargarnos demasiado. Citaremos apenas á la ligera una que se encuentra en abundancia en el Alto Purus. Llámanla marona ó paca, y nace proximo á las orillas. La témen por las peligrosas heridas que prodúcen sus espinos en fórma de uñas de gato y ocultas como las de este animal. Los pocos momentos de que disponiamos para estas observaciones no nos permitiéron mayor acópio de datos ácerca de una flora que exigirá dilatados años de investigacion botánica.

De manera estudiada hemos dejado para lo último las dos causas que determinan el avance y el poblamiento de tan extenso territorio en tiempo relativamente corto ― la seringuera (hevea brasiliensis) y el caucho (castilloa elastica). Prescindiremos de largas consideraciones botánicas ó técnicas sobre ambos, que yá han sido objeto de muchas monografias especiales. Sujetándonos siempre á los datos obtenidos de nuestras propias observaciones, indicámos desde luego en el último um carácter más cosmopolita que el del primero.

En efecto, mientras que la castilloa, á partir de los valles del alto Madre de Diós y del alto Ucayale, se extiende para el Norte pasando el divortium aquarum del Amazonas y vá á florecer casi hasta mas allá del Ituxy y en otros rios del Bajo Purus, el hevea parece ir en el máximo hasta las proximidades de Santa Rosa.

La naturaleza de ambos determinó la del poblamiento.

En efecto és generalmente sabido que el caucho, despues de dos córtes oblicuos con que lo sángran y de tajos en las aletas, muy pocas veces resiste. El arbol en general muere de la incision, donde se crian luego innumeros animales que lo atrofian. Por esto el cauchero no conserva ninguna exploracion permanente: lo derrumba luego, para aprovechar por medio de incisiones circulares ó elipsoidales, de medio en medio metro, toda la leche que ellos poséen.

La seringa por el contrario resiste casi indefinidamente á los tajos metódicamente dispuestos en las arriaciones conocidas y fuera de la debilitacion de la corteza en los puntos heridos, al fin de algunos años el aspecto del follaje casi descolorido y escasos de hojas denuncian el debilitamiento general del arbol. De cualquier modo, no obstante, resiste y un trabajo inteligente atenua los males de sus sangrias anuales. Por esto el seringuero lo conserva.

De estas circunstancias resúltan exclusivamente las caracteristicas de las sociedades nuevas y enteramente originales que tratamos en esos lugares.

El cauchero és por fuerza nómade, un pesquisador errante estacionándose en los vários puntos á que llega, hasta que cagia el último pié de caucho. De alli su papel notable en el descubrimiento de parajes desconocidos. Todo el alto Madre de Diós y el alto Ucayale fueron entregados á la ciencia geográfica por los audaces montaraces, de que és Fiscarrald la figura más completa. En estas largas peregrinaciones siendo inevitable el continuado encuentro de tribus várias, educóseles los instintos de combate en las constantes refriégas con el selvaje, presentando por esta causa con mas propriedad el aspecto guerrero y conquistador que el de industrial.

El seringuero es por fuerza sedentario y fijo. Ligase, radicándose para siempre, en el primer lugar en que se detuvo á las propias estradas que abrió convergentes á su barraca y que él recorrerá durante su vida entera. De alli su papel indudablemente superior al poblamiento definitivo.

De cualquier modo no podemos negar á ambos una funcion notabilisima en el actual momento historico de la America del Sud. Realmente sin ellos toda la vasta región que de norte á sur vá de las ultimas cabeceras del Inambary á la boca del Tarauacá, en una extencion de 7º de lat. y que de éste á oeste se extiende desde los pampas del Sacramento á las márgenes del Madera, con 13º de long., estaria aún desierta.

Lo demostraria claramente un bosquejo del poblamiento del Purus.

Fué muy rápido y débese su principio á algunos hombres abnegados: William Chandless, cuyos servicios jamás cesaremos de recordar; Manuel Urbano, un mestizo inteligente y bravo que inegablemente guió los primeros pasos del gran explorador, y Fiscarrald y Collazos, que descendiéron en la parte alta del Purus.

Efectuada en 1865 el viaje utilisimo de Chandless, la consecuencia de sus informes no se hicieron esperar.

Baste notar que ya en 1870, Canutama centralizaba las peqeuñas barracas esparcidas que en breve se erigiéron en toda la extension del grande rio.

Precisamente en esta época alli apareció un hombre, Antonio Rodrigues Pereira Labre, que completó los esfuerzos de los primeros notables exploradores. No precisamos extendernos en la relacion conocida de sus importantes exploraciones geográficas estableciendo esencialmente una comunicacion del Purus con el Beni, ligando el Amazonas con los vastos campos bolivianos de Exaltacion y de Reyes.

La ciudad de Labrea atestiguará perenemente su valor y la influencia que ejerció en estos lugares ― al mismo tiempo que la travesia del istmo de Sepahua y las exploraciones de Madre de Diós constituirán la eterna gloria de Fiscarrald y Collazos.

Desgraciadamente no podemos fijar en algarismos positivos el número de habitantes, tanto del bajo como del alto Purus, por temor natural de cualquier equivocacion ó engaño, cuyas responsabilidades avaliamos. Reservámonos por esto para presentar á nuestros Gobiernos los datos que obtuvimos, siempre que nos los pidan ó se les hágan necesarios.

En este informe hemos procurado abarcar aquellas proposiciones de que estamos plenamente seguros. Podiamos haberlo echo más extenso, pero no más firme en el enlace dado a sus conclusiones.

Pero esto él ofrecerá ciertamente muchas lacunas, pero creemos que no podrá ser refutado en ninguna de sus conclusiones generales.

Y la conviccion de que trabajamos con la mejor buena voluntad por nuestras Patrias aunando al amor por cada una de ellas la más completa imparcialidad en el tereno profesional ― esta conviccion és el mejor premio de nuestros esfuerzos y de nuestros sacrificios.

Manáos, Diciembre 15 de 1905.

Pedro A. Buenaño.

Euclides da Cunha.